Una histórica participación en el Centro de Jubilados Fiambalense dejó un mensaje contundente al Gobierno y a las empresas: la comunidad exige ser protagonista del desarrollo y reconoce en la Cámara un canal legítimo de representación.
El pasado sábado, la ciudad de Fiambalá fue escenario de una de las convocatorias más significativas de los últimos tiempos, cuando vecinos de Tinogasta, Fiambalá y todo el Norte se dieron cita en el Centro de Jubilados Fiambalense, en lo que se convirtió en la reunión más importante organizada por una institución no estatal en el departamento.
La masiva participación no solo evidenció un fuerte nivel de organización comunitaria, sino también una clara decisión colectiva de involucrarse activamente en el desarrollo productivo de la región. En este contexto, la Cámara de Producción, Provisión y Servicios Mineros del Departamento Tinogasta -quien hizo la convocatoria- reafirmó su creciente protagonismo, consolidándose como un espacio de representación legítimo y confiable para la comunidad y el sector.
Bajo la conducción de su presidente, Enzo Morales, la institución logró canalizar un mensaje firme y directo: es imprescindible que exista un nexo real entre la comunidad, las empresas y el Estado. Morales ha sido clave en este proceso, impulsando una visión integradora que busca garantizar que las oportunidades lleguen efectivamente a quienes viven y trabajan en el territorio, fortaleciendo el entramado productivo local.
Durante el encuentro, se dejó en claro que la llamada “licencia social” no puede construirse desde el discurso, sino a partir de acciones concretas. La comunidad expuso con claridad que existen proveedores locales capacitados, mano de obra disponible y una estructura organizada lista para acompañar el crecimiento del sector minero, por lo que ignorar esta realidad sería un error que podría comprometer el desarrollo sostenible de la región.
El mensaje final fue contundente: Fiambalá y Tinogasta tienen capacidad, tienen representación y cuentan con una institución preparada para articular. En ese camino, la Cámara, con Enzo Morales al frente, se posiciona como el puente necesario para lograr una verdadera integración entre todos los actores, en un momento clave para el futuro productivo del oeste catamarqueño.





