El municipio participa en el Pabellón de Turismo con un stand inspirado en el Cañón del Indio. Además, informó que durante las vacaciones de invierno la ocupación hotelera alcanza entre el 92% y el 95%

Fiambalá volvió a decir presente en la 55° Fiesta Nacional e Internacional del Poncho con un stand en el Pabellón de Turismo que invita a descubrir algunos de los paisajes más emblemáticos del oeste catamarqueño y su amplia oferta de experiencias para los visitantes.
El secretario de Turismo de Fiambalá, David Cabrera, explicó que este año el espacio está inspirado en el Cañón del Indio, uno de los atractivos naturales más representativos de la región.
«Este año hicimos un stand referido al Cañón del Indio, donde dos caras se asemejan a un hombre y una mujer que intentan acercarse. La idea es volver a nuestras raíces y a nuestros antepasados para saber si estamos en el camino correcto», expresó.
El funcionario destacó además el importante movimiento turístico que registra la ciudad durante las vacaciones de invierno, con una ocupación hotelera que ronda entre el 92% y el 95%, y señaló que las reservas se mantienen hasta los primeros días de agosto.
«Fiambalá es el segundo lugar de la provincia, después del Valle Central, con mayor capacidad hotelera. Estamos muy contentos porque prácticamente todo el mes tenemos una ocupación superior al 90%», indicó.
Entre los principales atractivos que promociona el municipio se encuentran las Termas de Fiambalá, la Ruta de los Seismiles, las dunas, la Ruta del Adobe, el Balcón del Pissis, el Museo del Hombre, además de la posibilidad de practicar sandboard en la duna más alta del mundo.
A ello se suma una agenda cultural que se desarrolla diariamente en la plaza principal desde las 16 hasta las 20 horas, pensada para que los turistas puedan disfrutar de espectáculos y actividades luego de regresar de las excursiones.
Finalmente, Cabrera invitó tanto a los catamarqueños como a los visitantes de otras provincias a conocer Fiambalá.
«Siempre decimos que recibimos turistas, pero a los dos o tres días despedimos amigos. Los esperamos con los brazos abiertos para que descubran todo lo que Fiambalá tiene para ofrecer», concluyó.
Fuente: www.elesquiu.com




