La comunidad de Palo Blanco, en el distrito de Fiambalá, en la jornada de ayer vivió una jornada cargada de emoción y alegría al conmemorar el 218° aniversario de la fundación de la localidad y celebrar las festividades en honor a la Virgen de la Merced. Una importante cantidad de vecinos acompañó las actividades, que reunieron a autoridades, instituciones y familias en una verdadera fiesta comunitaria.
Palo Blanco volvió a encontrarse con su historia, sus tradiciones y su identidad para celebrar un nuevo aniversario de su fundación. En esta oportunidad, la comunidad conmemoró sus 218 años de historia, en una jornada especial que también estuvo marcada por las tradicionales festividades en honor a la Virgen de la Merced, patrona de la localidad.
Los festejos contaron con una importante participación de vecinos y familias, quienes se acercaron para compartir una jornada cargada de emoción y momentos especialmente significativos para toda la comunidad.
Entre las autoridades presentes estuvo el Delegado Municipal de Palo Blanco, Prof. Ramón Reales, acompañado por integrantes del gabinete de la Municipalidad de Fiambalá, concejales y demás autoridades e instituciones que participaron de esta fecha tan significativa.
Durante el acto protocolar se recordó la historia y el crecimiento de Palo Blanco, poniendo en valor el esfuerzo de sus habitantes y las generaciones que, a lo largo de más de dos siglos, fueron construyendo la identidad de esta localidad del norte del distrito de Fiambalá.
Uno de los momentos más emotivos se vivió al finalizar el acto, cuando se realizó el tradicional corte de la torta aniversario. Con los acordes de la Banda de Música de la Municipalidad de Fiambalá, los presentes entonaron la canción del cumpleaños feliz, generando un clima de alegría y emoción entre vecinos y autoridades.
Posteriormente tuvo lugar el tradicional desfile, que volvió a convertirse en uno de los momentos centrales de la celebración, con la participación de instituciones y representantes de la comunidad.
La jornada continuó durante la tarde con distintas actividades recreativas, preparadas especialmente para que las familias pudieran seguir disfrutando del aniversario y compartir un momento de encuentro y celebración.
Así, Palo Blanco celebró sus 218 años manteniendo vivas sus tradiciones, con una comunidad que volvió a reunirse para homenajear su historia, renovar su devoción a la Virgen de la Merced y disfrutar de una jornada que tuvo como protagonistas a sus vecinos.





